Por razones de trabajo, hace dos años tuve que mudarme a Guadalajara, dejando a mis padres en CDMX. Al principio se me facilitaba ir a visitarlos cada semana, pero con el tiempo mis actividades aumentaron y cambié mi visita cada 15 días o cuando me era posible.
Siempre he sido muy apegado a mi familia, cuando terminé la licenciatura en leyes que con tanto esfuerzo mis padres me pagaron, les prometí que sería el mejor abogado de México y que trabajaría duro para sacarlos adelante.
Mis hermanos no corrieron con la misma suerte de poder estudiar una carrera, pues desde muy pequeños tuvieron que trabajar para ayudarles a mis padres, por lo mismo es que mi compromiso con ellos es importante.
Trabajo en una empresa privada ejerciendo mi carrera, mi sueldo es modesto y afortunadamente me ha dado para vivir bien, pero sobre todo para ayudar y ver por mi familia.
En lo personal, no me gusta mucho la idea de mandarles dinero como tal, lo hago sí, pero también me gusta hacerles llegar lo que sé que necesitan.
Mi padre, es un hombre que ha dedicado toda su vida al oficio de plomería. Él, entre muchas otras cosas, me enseñó el valor de la responsabilidad, a no rendirme y a luchar por mis sueños.
Mi madre, es una mujer fuerte, que siempre está viendo por los demás y ayuda a la gente en lo que puede. Ella, hace limpieza en casas ajenas y nos ha demostrado a mis hermanos y a mí que el trabajo dignifica, cual éste sea.
Tengo dos hermanos, el mayor empezó a trabajar desde muy pequeño para ayudar en los gastos de la casa. Actualmente es el encargado de una tienda de calzado.
Y mi hermano el de en medio, también trabaja y estudia en sus tiempos libres para superarse y alcanzar sus sueños.
Muy cerca de mi trabajo, hay una sucursal de REDPACK. Cuando cobro mis quincenas, procuro comprarle a mi familia ropa, zapatos y uno que otro regalito para mandárselos y que sepan que estoy al pendiente de ellos de que no les falte nada.
A mi papá, por ejemplo, le compro herramienta para que la utilice en los servicios de plomería que realiza. Antes tenía que estar pidiendo prestada para poder trabajar.
A mi mamá, le mando de todo, artículos de belleza, ropa, zapatos y a veces una que otra bolsa, no es por nada, pero es a la que más consiento.
A mis hermanos les mando ropa de vestir que les ayude a tener una buena imagen en sus trabajos. Y de vez en cuando alguna curiosidad para que se entretengan.
Y bueno, la verdad es que esto no sería posible, si no fuera por el servicio que me ofrece REDPACK. Ellos me brindan seguridad y tiempo de entrega garantizado para que lo que les compro con tanto esfuerzo y cariño a mi familia, llegue a su destino.